martes, 4 de junio de 2013

1ºB ESO

Ultimamente se está notando el calor, también los últimos exámenes y los de selectividad que están haciendo algunos de mis amigos de bachillerato. Pero sobre todo se está notando cada vez más la ida del colegio de los 4°.
Una ida que seguramente dejará una huella en mi, quedan dos semanas para esta dura despedida y aunque solo han sido cinco años puedo decir que cada minuto que he pasado aquí ha valido la pena.

Recuerdo perfectamente mi primer día en el Santo Rosario. No tenía ni idea de donde estaba mi clase 1°B ESO, cuando al fin la encontré me quede ahí, delante de la puerta con un par de niñas y niños de la misma clase esperando a que la abrieran. En aquel entonces no conocía a mucha gente y recuerdo que con la primera niña que tuve una conversación fue una rubia muy guapa y simpática de ojos azules. Se llama Marina, que además es una de las mejores amigas de uno de los integrantes de este blog, Lorena.

Al entrar en clase todos intentaron cojer el mejor sitio posible... A mi por desgracia me tocó sentarme a dos filas de la puerta y situada la segunda de la mía propia, bastante cerca de la pizarra.
Por suerte para mi Marina estaba sentada muy cerca mía, al menos así podría hablar con alguien y no sentirme tan autista ya que no conocía a casi nadie.
Despúes de un rato de bastante jaleo, lo que es normal despúes de un verano... Comenzaron a entrar los profesores por la puerta uno por uno para presentarse e indicarnos los materiales que debíamos comprarnos. Profesores como... Don Fe que en aquel entonces era nuestro tutor y profesor de naturales, Paqui la profesora de francés, Nathalie la profesora de inglés, Mari Carmen la profesora de sociales, Alejandro el profesor de plástica, Rafa el profesor de matemáticas, que por cierto muy chistoso él, me dijó

-¿Qué Roberta, has podido encontrar la clase?.-

 (muy gracioso). Pensé, muy bonito mi primer día y menuda primera impresión se llevarán de mi mis compañeros. Justo despúes entró la directora Conchi y dijo unas palabras para la clase, lo típico.

-Portaros bien que ya sois niños mayores y responsables, este año hay alumnos nuevos espero que todos seais amigos que tengais buena mañana.-

Por lo menos con este mini discurso había dejado a un lado el mal trago que me hizo pasar Rafa. Creo que el último en entrar fue uno que era muchusimo más jóven que los otros, alto, delgado, moreno y con barba se llama José Enrique y es el profesor de lengua (el mejor). Lo primero que hizo fue sentarse, en cambio los demás durante sus presentaciones excepto Nathalie estuvieron de pie.
José Enrique nos dijo el tipo de libreta que debíamos comprarnos, despúes de eso dijo algo que me impuso bastante respeto.

-Yo soy vuestro profesor de lengua a mí me tratais con respeto y me llamais don José Enrique ni soy vuestro amigo ni nada que se le parezca, ¿vale?. Que tengais buen día y que la virgen os acompañe.-

En su momento no comprendí el por qué de esa advertencia pero ahora os puedo decir que lo veo normal ya que en esa época (2008) eramos 35 alumnos en clase y si desde el primer día no impones respeto y muestras firmeza a unos crios de 12/13 años las clases podrían llegar a ser un verdadero infierno.
Eso último que dijo me hizo gracia porque despúes de toda esa seriedad se nota que hay un hombre con bastante chispa y gracia. Cuando se fue, el jaleo volvió, yo no paraba de observar la gran jauria que me tocó por clase, a pesar de eso eran chicos majos.

No me puedo quejar de mi primera mañana en el colegio todos los profesores me parecieron muy simpáticos pero todavía me quedaba por conocer bien a mis compañeros.
En la próxima entrada os hablaré un poco más de mi trayectoria por el colegio.
Os dejo una foto de la mejor generación del 1996. Un saludo.

 Esta foto nos la hizo Lola una profesora que sustituyó a sor Lourdes, mientras ella estaba en cuba.

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